31 de enero-1939

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Dia 31.
haciendo la vida en la montana. No hace frio, pero nuestra preocupación son la falta de provisiones. Si abrieran ya la frontera.. pero, no, y parte de la España republicana, espera allí confiada.

Si bien sigue confusa la situación, sabemos que las fuerzas de franco, avanzan hacia nosotros. ¿ que pasara si no autorizan la entrada en Francia? Yo preveo ya, el uso de la fuerza, pues no vamos a dejarnos coger como conejitos de indias.


 




Un rumor viene a agravar la situación, pues se dice, que al entrar en Francia, van a separar los niños de las mujeres, y como consecuencia, las madres de sus hijos. Y estas son reacias a atravesar la frontera, y cuesta mucho convencerlas. Pero en todos vive ya, otra preocupación que no es posible disimular.







































El autobús que está sirviendo de casa, a los niños y mujeres, estamos a punto de perderlo. No hay gasolina, y además, se nos ha requerido diversas veces, para que lo dejemos, pues lo necesita el comandante encargando de la recuperación.





Al final debemos abandonar el autobús, en el plazo de dos horas.





Asi lo hacemos, y nos instalamos en una casa abandonada, allá arriba en la montana. La brigada de recuperación se nos lleva un compañero. Quedamos 26 personas entre grandes y pequenos. La esposa del amigo R..., con este enfermo, se las arreglo para pasar a francia.

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